Nuestro proyecto busca concientizar cómo a medida que se intensifica el crecimiento de la Ciudad de México desde las décadas de 1940, de 1950 y hasta la actualidad, se ha ido experimentado un aumento en la temperatura, asociado a este crecimiento, y que también influye en lo que ahora llamamos cambio climático global.
Otro objetivo que tiene nuestro proyecto es alzar la voz de las personas mayores quienes actualmente no son tan escuchadas, nuestros abuelos, en un mundo que avanza rápido y suele ignorar el pasado. Escucharlos no es solo un acto de respeto es una herramienta de conciencia hacia la población, un recordatorio de esta crisis constante que no se detiene. Escucharlos es devolverles un poco del tiempo que ellos invirtieron en cuidarnos, mientras aprendemos a proteger el mundo que nos queda.
En conclusión, este proyecto nos ayudó a entender que, en un mundo que corre sin mirar atrás, detenerse a escuchar a nuestros abuelos es el acto más grande de comprensión para sanar nuestra Tierra. Nos duele pensar que lo que para ellos era cotidiano, para nosotros hoy es un mito climático que solo vive en sus historias.
Viendo todo lo que ellos tuvieron nos encantaría tener aún ese mundo lleno de árboles y ríos, algo que actualmente ya no existe.
Por ello queremos que todos pongan de su parte, porque una pequeña acción puede hacer mucho, ese es el propósito de nuestro proyecto, escuchar los errores del pasado para no repetirlos.
«Donde hoy hay tráfico y ruido, hubo una vez el aroma a tierra mojada y el canto de los pájaros que ya no encuentran donde anidar…»
Regina Hernández Alvarado
Brisa Camila Luna Granados
Sabina Pérez Campos
1° ESO
Colegio Madrid (México)
