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Sueño que no es un sueño

“Sueño que no es sueño” es una historia de un niño que sueña con un futuro en el cual los animales se mueren debido a la contaminación, los bosques son ya muy poquitos debido a que la humanidad los devastó todos, el invierno ya es caliente, los ríos son contaminados con todo tipo de basura y deshechos humanos, la lluvia ya es venenosa y las enfermedades respiratorias ya son algo que afecta a todos los seres humanos. Él y su amigo Pablo, ya cambiaron de lugar de vivienda varias veces por causa de el crecimiento del nivel del mar y las inundaciones. En el cuento también hace referencia a varios problemas que está viviendo el ser humano en la actualidad, solo que en el cuento es un poco más exagerado, pero no significa que no pueda llegar a ser de esa magnitud. Esto plasma también las migraciones que tienen que hacer las personas debido a los desastres naturales que son ocasionados por el calentamiento global. Este cuento tiene el objetivo de concientizar , de que en un futuro muy cercano el ser humano ya no podrá revertir el daño que le está haciendo al lugar en donde vive. Por ende, se necesita hacer algo lo más pronto posible para que no llegue a ocurrir nada de esto.

Sueño que no es sueño

Era el año 2030, en la carretera, las altas temperaturas de invierno hacían que nos deshidratáramos más rápido de lo normal. Yo y mi amigo Pablo éramos los únicos sobrevivientes de las terribles inundaciones causadas por las tormentas que azotaban las ciudades. Íbamos en busca de agua y refugio, claro, había agua de lluvia, pero no podíamos beberla, debido a que esta estaba tan contaminada que incluso hirviéndola seguía sucia. De ríos tampoco podíamos tomar, estaban contaminados de todo tipo de aguas negras y plástico.

Ya hace unos años se había emitido una alerta, el cambio climático había azotado tanto al planeta, que en cualquier momento podía ocurrir un desastre natural. También la mitad de los animales se había extinto y  los ecosistemas habían sido devastados por los humanos, tanto que en el mundo solo quedaba un par de bosques los cuales no eran tan grandes. Los gobiernos de cada país trataron de convertir cada cosa en algo amigable para el planeta, pero ya era demasiado tarde para revertirlo. Esta noticia no solo se quedó allí, la mitad de la humanidad había fallecido, unos por enfermedades respiratorias y otra parte, la cual era la mayoría, de tanta depresión terminó suicidándose.

Por eso para Pablo y yo la aventura empezó en nuestra ciudad natal Mérida, donde de un año para el otro el nivel del mar empezó a subir tanto que ahora todo se encuentra bajo el agua, por eso tuvimos que mudarnos a Cuernavaca, esta ciudad al principio estaba bien, pero al pasar el tiempo las fuertes lluvias causaron inundaciones las cuales mataron a la mayor parte de la población.

Por eso ahora estábamos caminando por la carretera. Cuando de pronto, vimos una casita la cual estaba inhabitada, como estaba en la falda de un cerro, decidimos que esa sería nuestra nueva casa, lo único que tendríamos que hacer es buscar la ciudad más cercana para ir por agua y comida. Después de esto, unos días después Pablo estaba sentado en el sillón jugando con una pelota la cual había encontrado en uno de los rincones de la casa, y yo estaba cocinando, debido a que a cada uno le tocaba cocinar un día a la semana. Afuera estaba lloviendo, como siempre, pero esta vez un poco más fuerte, así que no le dimos importancia. Cuando de pronto unas fuertes ráfagas de viento azotaron la casa. El techo voló de una sola, la olla de lentejas que estaba cocinando cayó al suelo. En ese momento nos dimos cuenta de que no solo era una simple lluvia, si no que era un gran tornado el cual se aproximaba con rayos y pedazos de casas suspendidos en el aire. Corrimos al sótano, yo iba adelante y entré, cuando volteé Pablo estaba entrando, pero de pronto el tornado azotó. Corrí para jalar a Pablo, le agarré la mano, pero era demasiado fuerte, ahí en ese momento fue cuando vi salir a mi amigo volando.

En ese momento abrí los ojos y miré a todos lado, me encontraba en mi cama, mi madre me estaba esperando con el desayuno. Ese fue el momento en el que debía de empezar a hacer algo para cambiar al mundo. Pudo ser solo un sueño, pero en verdad es una realidad la cuál se acerca muy pronto si no es que hacemos algo.

Colegio Madrid A. C. (México)
4° ESO
Andre Emil Simsch Flores

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